jueves, 12 de abril de 2012

El lado oscuro de lo animado

Cambiando un poco de tercio, voy a dedicar esta nueva entrada a las incursiones del terror en el campo de la animación, aunque no trataré en exceso los ejemplos más conocidos sino que me centraré en alguna que otra rareza, especialmente del stop-motion.Así pues, si tuviésemos que buscar un inicio lo encontraríamos fácilmente en cortometrajes "Silly Symphony" de Walt Disney y Ub Iwerks como Hell's Bells, The Skeleton Dance o Haunted House, todos ellos de 1929, pero no sería hasta The Mad Doctor (1933) cuando surgiría un verdadero exponente, hoy todo un clásico indiscutible.

Del mismo modo podemos dar con casos aislados en los que los elementos oscuros y macabros aparecen en escenas puntuales y donde menos se esperan, como ocurre con el espeluznante final de Betty Boop: Snow-White.

Siguiendo adelante en el tiempo no podemos pasar por alto la que seguramente sea la cumbre absoluta en la que la animación y el terror se dan la mano. Hablo por supuesto de Fantasía (1940), que homenajeó a ritmo de Mussorgsky los primeros compases del "Fausto" de Murnau con ese impresionante demonio en Night on Bald Mountain.

La siguiente gran muestra la encontraríamos en el cortometraje "El Corazón Delator" de 1953, basado en el relato del mismo nombre escrito por Edgar Allan Poe, y en el que podemos ver un muy buen uso de los diseños y la iluminación para crear la atmósfera. No sería hasta 1979 cuando tendríamos la mezcla de stop-motion y actores en el cortometraje surrealista titulado Harpya, que interpreta el mito de Fineo contando con una peculiar puesta en escena que le hizo ganar la Palma de Oro ese mismo año.

Partiendo entonces de esta técnica de animación con objetos voy a centrarme en los dos largometrajes más destacables que la han usado incorporando elementos de horror en sus escenas, ambos procedentes de la Europa del este, donde son especialistas en semejantes métodos.


Neco Z Alenky (1988)


Esta versión surrealista y oscura de la novela de Lewis Carroll es quizás la obra más importante que podemos encontrar sobre este tipo de trabajos. El artista y director checo Jan Svankmajer se convirtió en un autor de culto gracias a esta adaptación de Alicia, que sin duda podemos afirmar es la más extraña que se ha hecho.

La película es visual en su totalidad, ya que las pocas frases que contiene el guión son recitadas por una voz en off que hace levemente la función de narrador. El resto lo componen la actriz protagonista, única persona real que aparece, y los elementos utilizados para el stop-motion, que van desde serrín hasta huesos y muñecos de trapo.


Debido a la mencionada ausencia de diálogo, al avance lento y a que conocemos de sobra la historia, puede hacerse algo pesada, pero su inimitable estilo y su interesante forma de representar los pasajes hace que sea recomendable verse al menos una vez.

Krysar (1986)


Otro de los grandes animadores checos es Jirí Barta, que se llevó varios premios y las aclamadas críticas del festival de Cannes de 1986 cuando presentó este mediometraje que adapta la fábula de "El flautista de Hamelín". Bajo mi punto de vista es superior a la de Alicia, el desarrollo está mejor trazado e incluso logra narrar de forma clara sin usar una sola palabra.

El trabajo de animación es también excelente, contando en este caso con las ratas como único componente real, puesto que el resto son maquetas y muñecos realizados en madera con su adecuada profundidad y perspectiva para facilitar los planos. Además ahora sí contamos con banda sonora original, en la de Svankmajer apenas eran efectos sonoros.


Para finalizar, simplemente nombrar algunos exponentes del cine japonés como son las dos Vampire Hunter D, la saga Urotsukidoji o las tremendas Perfect Blue y Paprika de Satoshi Kon. Las realizadas por Tim Burton así como la reciente "Los Mundos de Coraline" de su amigo Henry Serlick (con el que hizo "Pesadilla Antes de Navidad") son de sobra conocidas y no necesitan presentación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario